6 de junio de 2020

Trump apuesta al crecimiento económico para luchar contra el racismo, mientras perduran los reclamos

"Ese es mi plan. Vamos a tener la economía más fuerte del mundo", afirmó el presidente mientras que los manifestantes -conmovidos por el brutal asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco- prometieron mantener el pulso en las calles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su plan para acabar con las tensiones raciales en el país es impulsar el crecimiento económico, mientras que los manifestantes -conmovidos por el brutal asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco- prometieron mantener el pulso en las calles hasta que las autoridades lidien definitivamente con la injusticia racial.

Si bien las manifestaciones transcurrieron por tercer día consecutivo de manera pacífica en casi todo el país, Trump volvió a defender la mano dura ante las protestas y apostó por el desarrollo económico para luchar contra el racismo sistémico en Estados Unidos.

"Ese es mi plan. Vamos a tener la economía más fuerte del mundo", dijo el magnate republicano a periodistas, tras celebrar que el índice de desempleo bajara inesperadamente al 13,3% en mayo, casi un punto y medio menos que el 14,7% de abril, según el último reporte oficial.

"Lo que le ha pasado a nuestro país es lo mejor que puede pasar para las relaciones raciales, para los afroamericanos", opinó Trump.

"Ojalá que George nos esté mirando ahora mismo desde arriba, estará diciendo que esto es algo muy bueno para nuestro país. Es un gran día para él, un gran día para todos", señaló.

Sin embargo, la cifra de desempleo de mayo para los afroamericanos empeoró con respecto a la del mes pasado y alcanzó el 16,8%, el peor registro desde 1984, según precisó el informe publicado hoy por el Departamento de Trabajo.

Ese es mi plan. Vamos a tener la economía más fuerte del mundo

Donald Trump


La periodista afroamericana Yamiche Alcindor pidió explicaciones a Trump sobre la victoria que representaban estas cifras para Floyd y el resto de estadounidenses, a lo que el presidente respondió: "Eres de lo que no hay".

El mandatario repitió que "nadie ha hecho más por la comunidad negra" que él, pero volvió a evitar cualquier expresión de solidaridad con los manifestantes pacíficos que inundaron las últimas semanas las calles del país, e insistió en la necesidad de que los gobernadores llamen a la Guardia Nacional para "dominar" las protestas, reportó la agencia de noticias EFE.

La muerte de Floyd, ocurrida el 25 de mayo, causó una ola de indignación y protestas en Estados Unidos, luego de que un video mostrara que el afroamericano falleció mientras era arrestado en Minneapolis por el agente Derek Chauvin que lo redujo en el piso y le clavó la rodilla en el cuello durante casi nueve minutos pese a que gritaba que no podía respirar.

Aunque al principio episodios aislados de disturbios o saqueos en diversas ciudades empañaron las marchas mayoritariamente pacíficas y derivaron en el despliegue de la Guardia Nacional en algunos estados, las protestas de hoy marcaron el tercer día de reclamos en las calles sin incidentes.

Los ánimos se calmaron, principalmente, desde el pasado miércoles cuando el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, agravó los cargos contra Chauvin a "asesinato en segundo grado" e imputó por incitación y complicidad con un homicidio en segundo grado a otros tres policías que participaron del arresto; acusaciones por las que podrían recibir condenas de hasta 40 años de prisión.

Según señalaron los propios manifestantes, también influyó un cambio de actitud de la policía, que en algunos casos marchó y se solidarizó con ellos, y el convencimiento de que la indignación y la violencia no pueden sostenerse.

Esta tarde las marchas se reanudaron por undécimo día en todo el país, con los participantes comprometidos a mantenerse en las calles presionando por reformas policiales y judiciales.

Las manifestaciones en solidaridad a Floyd, de 46 años y padre de una niña de seis, se extendieron hoy desde Minneapolis hasta Carolina del Norte, donde la familia se reunirá mañana para celebrar un segundo servicio funerario en Raeford, ciudad en la que nació.

En Washington, empleados municipales y activistas pintaron hoy con letras gigantes sobre una calle que conduce a la Casa Blanca la frase Las Vidas de los Negros Importan (Black Lives Matter); un gesto que demuestra la solidaridad del gobierno capitalino a un movimiento de protesta que lo ha enfrentado con Trump.

"La sección de la calle 16 frente a la Casa Blanca ahora es oficialmente la 'Black Lives Matter Plaza'", tuiteó la alcaldesa de la ciudad, Muriel Bowser, quien criticó varias veces la mano dura a las protestas defendida por el presidente.

Otro de los gestos de respaldo a los manifestantes que se incrementó en los últimos días fue el retiro de símbolos esclavistas en diversas localidades del país, sobre todo, en los estados sureños donde la supremacía blanca y la esclavitud rigieron con fuerza hasta finales del siglo XIX.

Pero uno de los cambios más notorios se dio en la propia Minneapolis, donde representantes del gobierno municipal y del departamento de Derechos Humanos de Minnesota acordaron prohibir el uso de maniobras de estrangulamiento en la Policía y exigir a los agentes informar e intervenir cuando vean un uso no autorizado de la fuerza por parte de otro oficial.

Según transcendió, el acuerdo debería ser refrendado esta misma tarde por el Consejo Deliberante de la ciudad.

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